Garantías de seguros marítimos

Garantías de seguros marítimos

Una garantía es aquella por la cual el asegurado se compromete a que se hará o no una determinada cosa, o a que se cumplirán algunas condiciones, o por la que afirma o niega la existencia de un determinado estado de hechos.

Las garantías son la declaración según la cual una persona asegurada se compromete a hacer o no hacer una determinada cosa o a cumplir o no una determinada condición, y no es simplemente una condición sino una declaración de hecho.

Se insiste más vigorosamente en las garantías que en las condiciones porque el contrato termina si se incumple una garantía, ya sea que la garantía sea material o no.

En el caso de condición o representación, el contrato termina sólo cuando éstas sean materiales o importantes. Las garantías son de dos tipos; Garantías expresas y garantías implícitas.

Garantías expresas

Las garantías expresas son aquellas garantías que se incluyen o incorporan expresamente en la póliza por referencia.

Garantías implícitas

Éstas no se mencionan en absoluto en la póliza, pero son entendidas tácitamente por las partes del contrato y son plenamente vinculantes como garantías expresas.

Las garantías también se pueden clasificar en (1) Afirmativas y (2) Promesas. Una garantía afirmativa es una promesa que el asegurado hace de existir o no existir ciertos hechos.

Una garantía promisoria es una promesa en la que el asegurado se compromete a hacer o no una determinada cosa hasta la vigencia de la póliza. En los seguros marítimos las garantías implícitas son muy importantes.

Navegabilidad del barco

La garantía implica que el buque debe estar en condiciones de navegar al inicio del viaje o si el viaje se realiza por etapas al inicio de cada etapa.

Esta garantía implica únicamente pólizas de viaje, aunque dichas pólizas pueden ser de barco, carga, flete o cualquier otro interés. No existe ninguna garantía implícita de navegabilidad en las pólizas de tiempo.

Un barco está en condiciones de navegar cuando está construido adecuadamente, equipado, con oficiales y tripulación adecuados, con suficiente combustible y aprovisionamiento, documentado y capaz de soportar la tensión y el estrés ordinarios del viaje.

La navegabilidad quedará clara a partir de los siguientes puntos:

  1. El estándar para juzgar la navegabilidad no es fijo. Es un término relativo y puede variar con cualquier barco en particular en diferentes períodos del mismo viaje. Un barco puede estar perfectamente en condiciones de navegar para un viaje transoceánico, y un barco puede ser adecuado para el verano pero puede no serlo para el invierno. Puede haber diferentes estándares para un océano diferente, para una carga diferente, para diferentes destinos, etc.
  2. La navegabilidad no depende simplemente del estado del buque, sino que incluye la idoneidad y adecuación de su equipo, la idoneidad y la experiencia de los oficiales y la tripulación.
  3. Al comienzo del viaje, el barco debe ser capaz de resistir las tensiones ordinarias y las tensiones áridas del mar.
  4. La navegabilidad también incluye la “capacidad de carga”. Significa que el buque debe estar razonablemente en condiciones y ser adecuado para transportar el tipo de carga asegurada. Cabe señalar que la garantía de navegabilidad no se aplica a la carga, sino que se aplica únicamente a la embarcación. No hay garantía de que la carga esté en condiciones de navegar; No se puede esperar que el propietario de la carga esté bien versado en cuestiones de transporte marítimo y comercio exterior. Así, se admite en la cláusula de navegabilidad que la carga estaría en condiciones de navegar en el buque y no se opondría como defensa ante cualquier reclamación por pérdida por riesgos asegurados.

Cabe señalar que el buque debe estar en condiciones de navegar en el puerto de inicio del viaje o en diferentes etapas si el viaje se va a completar por etapas.

Legalidad del emprendimiento

Esta garantía implica que la aventura asegurada será lícita y que, en la medida en que el asegurado pueda controlar la cuestión, se realizará en la forma legal del país. La violación de leyes extranjeras no implica necesariamente el incumplimiento de la garantía.

No existe ninguna garantía implícita en cuanto a la nacionalidad de un barco. La garantía implícita de legalidad se aplica a la póliza total, al viaje o al tiempo. Las políticas marítimas no pueden aplicarse para proteger viajes o aventuras ilegales. El asegurado no podría tener derecho a reclamar una pérdida si la empresa fuera ilegal.

Un ejemplo de empresa ilegal puede ser el comercio con un enemigo, la violación de las leyes nacionales, el contrabando, la violación del bloqueo y empresas similares prohibidas por la ley.

La ilegalidad no debe confundirse con la conducta ilegal del tercero, por ejemplo, bombardeos, robos, piratas o rovers. La renuncia a esta garantía no está permitida ya que va en contra del orden público.

Otras garantías implícitas

Existen otras garantías que deben cumplir los seguros marítimos;

No hay cambios en el viaje

Cuando el destino del viaje se cambia intencionadamente después del inicio del riesgo, se denomina cambio de viaje.

A falta de garantía contraria a ésta* el asegurador renuncia a su responsabilidad en el momento de cambio del viaje. El momento del cambio de viaje se determina cuando existe determinación o intención de cambiar el viaje.

Sin retrasos en el viaje

Esta garantía se aplica únicamente a las pólizas de viaje. No debe haber demora en el inicio del viaje ni pereza o demora durante el viaje. Esta es una condición implícita de que el emprendimiento debe comenzar dentro de un tiempo razonable.

Además, la empresa asegurada deberá ser enviada en un plazo razonable. Si no se cumple esta garantía, el asegurador podrá resolver el contrato sin mediar causa legal alguna.

Sin desviación

La responsabilidad del asegurador termina con el desvío de un viaje. Desviación significa alejamiento de la ruta común o camino dado. Cuando el buque se desvía del trayecto fijado sin causa legal alguna, el asegurador renuncia a su responsabilidad.

Sería irrelevante que el barco volviera a su ruta original antes de sufrir una pérdida. El asegurador sólo puede renunciar a su responsabilidad cuando existe una desviación real y no la mera intención de la desviación.

Excepciones a las garantías en seguros marítimos

Existen las siguientes excepciones a las garantías de demora y desviación:

  1. Se autoriza la desviación o retraso según una garantía particular de la póliza.
  2. Cuando el retraso o desviación fuera más allá del abordaje razonable del capitán o de la tripulación.
  3. Se exceptúa el desvío o retraso por seguridad de la nave o de la materia asegurada o de vidas humanas.
  4. La desviación o el retraso se debió a la barrera.