Estrategias de recorte

Estrategias de recorte

Las estrategias de reducción son aquellas en las que la organización restringe o, en casos extremos, se deshace de activos, productos, divisiones y funciones comerciales improductivos.

Cuando hay cambios a corto plazo en el entorno externo que reducen la demanda (por ejemplo, debido a una recesión o un aumento del desempleo) o erosionan las ganancias a corto plazo (por ejemplo, la falta de disponibilidad de una materia prima crítica debido a un desastre natural), la La organización opta por estrategias que mejoran la rentabilidad por medios tácticos o estratégicos.

Sin embargo, si la erosión de la rentabilidad se debe a cambios irreversibles en el entorno externo (por ejemplo, la introducción de productos tecnológicamente superiores, como el teléfono móvil en lugar del buscapersonas) o errores estratégicos de la organización (por ejemplo, tener demasiados) productos con probabilidad de generar ganancias” en lugar de productos “que generan ganancias” en la cartera), entonces el recorte es más generalizado y drástico.

En tales casos, la decisión de gestión depende de si los recursos se pueden liberar para utilizarlos de manera más productiva en otros lugares si, en la situación actual, el rendimiento es inferior al esperado.

Las estrategias de recorte exigen poner a prueba las habilidades interpersonales y la inteligencia emocional del gerente general cuando se siguen opciones drásticas (como los despidos).

Las organizaciones pueden reducir sus gastos en fases o, según la situación, decidir vender o liquidar el negocio. Aparte de estas razones, las organizaciones optan por estrategias de recorte cuando:

  • Los flujos de caja son perjudiciales y provocan pérdidas.
  • La rentabilidad de la industria está disminuyendo.
  • La eficiencia operativa se ha deteriorado.
  • Los competidores son eficientes y aumentan constantemente su cuota de mercado.
  • Los productos son tecnológicamente inferiores y los activos productivos están bloqueados en su fabricación.
  • Las instalaciones y los activos físicos se deterioran.
  • La rentabilidad futura depende de la asignación de recursos de áreas improductivas a áreas productivas.
  • La organización está en apuros de dinero.
  • Hay varias vías para recortar eficazmente.